Resistencia Obrera

Resistencia Obrera # 5

Junio 27, 2008 · Dejar un comentario

Resistencia Obrera # 5. Versión para imprimir

¡NO A LA PRIVATIZACION DE PEMEX!
¡POR UN PEMEX DEL PUEBLO!

El pasado 8 de abril, Felipe Calderón presentó su iniciativa de reforma para modificar las actividades y operaciones de PEMEX. Al gobierno empresarial del Partido Acción Nacional (PAN) le urge aprobar esta iniciativa para legalizar y generalizar lo que en los hechos ya se viene realizando: entregar a las familias más ricas de México algunas ganancias petroleras y rematar PEMEX a las grandes empresas extranjeras petroleras.

La industria del petróleo es el negocio más rentable del mundo, por eso los empresarios nacionales y extranjeros se frotan las manos saboreando el botín petrolero que promete el gobierno entreguista y adicto a los empresarios de Calderón.

La extracción de un barril de petróleo crudo cuesta tan sólo 5 dólares en promedio; mientras que en el primer trimestre del año la venta de este energético se ha cotizado entre los 110 dólares, y las exportaciones petroleras de México han cotizado en los 85.79 dólares aproximadamente. Lo que se ha traducido en excedentes del presupuesto federal, derrochado por los gobernantes
mexicanos.

PEMEX se encuentra entre los primeros lugares en producción de crudo, sólo superada por una empresa de Arabia Saudita y otra de Irán; además, está entre las 15 petroleras más importantes del mundo, todo esto, pese a sus registros a la baja en lo que a producción se refiere.

De cada peso que gasta el gobierno federal, cuarenta centavos provienen del petróleo, lo que habla de una dependencia considerable de parte del gobierno federal hacia la contribución financiera de PEMEX.

De las contribuciones fiscales aportadas por PEMEX al gobierno federal, una cantidad mayoritaria se destina a salarios desproporcionados de la dirección mafiosa y anti-obrera del sindicato de PEMEX, gastos lujosos de los funcionarios gubernamentales, corrupción y algunas migajas para las familias pobres como las que se ofrecen mediante el Programa Oportunidades (que otorga mensualmente 120 míseros pesos a las familias más pobres).

Solo en el 2005, PEMEX registró los ingresos más importantes de la historia, por las ventas de hidrocarburos que alcanzaron 928 mil 400 millones de pesos. Sin embargo, paga de impuestos más de los que produce y exporta, impidiéndole de este modo desarrollarse industrialmente hablando.

Con todo lo productivo y rentable que ha resultado una empresa como PEMEX, los gobiernos se han empeñado en desgastarlo y quebrarlo. Es por esto que no han construido ninguna refinería nacional en 27 años, refinería que nos permitiera independizarnos de la importación de gasolinas, ¡que hoy en día es de 40% del total utilizado en el país y que se traduce en los constantes aumentos a los alimentos!, y echar abajo la dependencia con las potencias de los países ricos que tras comprar (a precios de remate) nuestro
petróleo, lo regresan en gasolinas importadas a precios desproporcionados.

¿Cuál es la razón de semejante desgaste? Arrastrar a la quiebra a PEMEX (como hicieron con Telmex, la banca, las carreteras, la industria azucarera, la ferroviaria etc., todas en manos privadas enriqueciendo a unos cuantos a costa de los muchos) para justificar la entrega a empresas privadas de la industria petrolera,
por parte del gobierno.

Lo cierto es que estas empresas privadas, y en su mayoría extranjeras, ya operan a lo largo y ancho de México en la distribución y comercialización del gas (derivado del petróleo) como Gas Natural México, ¿Te suena? ¡Y toda la participación de estas empresas privadas extranjeras no se ha traducido en mejoras para
el país y la clase trabajadora, ¡Ya nos anunciaron el aumento de 50% al precio del gas!

No ha existido desarrollo ni generación de empleos, por el contrario, los precios del gas han venido en aumento golpeando severamente los bolsillos de las familias pobres! Lo que demuestra que la participación de empresas privadas en sectores clave de la economía nacional no se traduce en “beneficios” y “fortalecimientos” de las mismas, como cínicamente nos quierehacer creer el gobierno.

Por otra parte, también los ricos locales se preparan para hundir el colmillo y chupar las jugosas ganancias que ofrece el negocio petrolero, como lo demuestra claramente el catálogo de contratistas y proveedores de PEMEX, en donde aparecen los nombres de empresas como Swecomex, de Carlos Slim. Detrás de esta iniciativa también están empresas transnacionales como la española Repsol YPF.

Ahora bien, para terminar de abrirle las puertas al saqueo y robo de lasempresas transnacionales en donde van a hacerse de verdaderas y gigantescas ganancias (en la producción y desarrollo de derivados del petróleo, como la gasolina) el gobierno de Calderón presentó su iniciativa y comenzó su campaña en los medios de comunicación masivos con el disparate mentiroso de “el tesoro en las aguas profundas”, mentira inventada para justificar la intromisión extranjera en el desarrollo y exportación de tecnología de punta, necesaria para la exploración, explotación y perforación en aguas profundas, como la que ofrece una de las favoritas petroleras extranjeras de Calderón: Halliburton (con actualmente 160 contratos con un valor de 2 mil 345 millones de dólares).

Tales son las verdaderas intenciones de esta anti-popular iniciativa de reforma petrolera, entregar a las grandes empresas transnacionales el petróleo que es de las masas explotadas y oprimidas de México, para satisfacer la rapiña de los imperialistas de los países ricos, con el pretexto mentiroso de “fortalecer a Pemex” mediante la extracción del “tesoro de las profundidades del mar”. De otra forma ¿quién querría invertir en una empresa quebrada y sin utilidades? Se necesitaría estar realmente loco para hacerlo. De ahí las campañas de mentiras que orquestan los cómplices medios de comunicación como Televisa y TV Azteca.

Es claro que algunas empresas buscan sacar posiciones ventajosas ante el panorama critico que se avecina con la escasez de alimentos a nivel mundial, y mientras los países ricos salen ventajosos y con gigantescas ganancias de este remate petrolero, como se está viendo, ¡las y los trabajadores volveremos a pagar los platos rotos de los gobiernos de los explotadores!

Por lo mismo, es necesario avanzar hacia una autentica nacionalización de PEMEX, es decir, avanzar en la apropiación de PEMEX, un PEMEX popular organizado y administrado por el pueblo trabajador, que beneficie a nuestras familias en salud, seguridad, educación, empleo y todas nuestras necesidades, en oposición a la rapacidad de las empresas que buscan beneficiarse a costa nuestra.

Para esto es necesario defender el petróleo en las calles, por que sólo la movilización de la Clase Obrera y el pueblo podrá evitar que se entregue a las empresas transnacionales nuestro petróleo, ¡Si las dirigencias sindicales anti-obreras han traicionado la defensa del petróleo y han saludado la iniciativa, habrá que expulsarlas de nuestros sindicatos; si los partidos políticos aprueban, tras negociar su parte del botín, la iniciativa, se hace necesario que rompamos cualquier nexo con ellos y construyamos, desde nuestras organizaciones, la necesaria independencia de clase para defender, como se debe, el petróleo para ponerlo a nuestro servicio; si los medios de comunicación son cómplices encubiertos de este saqueo, habrá que desoírles y desconfiar permanentemente de ellos y, por último, si el gobierno federal esta dispuesto ha golpear al pueblo pobre con su anti-popular iniciativa de reforma a Pemex, será necesario pararlo y frenarlo de una vez por todas con nuestra organización, que surja desde los centros de trabajo y de los barrios. Es necesaria la concientización de nuestras familias y amistades, es indispensable nuestra opinión en
los medios de comunicación y lo más importante: nuestra movilización en las calles.

¡A defender, en las calles, nuestro petróleo de las
empresas extranjeras saqueadoras!

¡Hacia un Pemex nacional en beneficio de la clase
trabajadora!

Publicación del Centro de Estudios y Taller Laboral A.C. (CETLAC)

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